Hormigas negras: Datos curiosos y Características - 【2020】
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Hormigas negras: Datos curiosos y Características

Si bien generalmente no es bienvenida en los picnics familiares, la hormiga negra es una fuente de fascinación de larga data tanto para adultos como para niños. El biólogo Edward O. Wilson, autor de “La conquista social de la Tierra”, estima que entre nosotros viven 10.000 billones de hormigas.

Existen más de 12.000 especies de hormigas reconocidas en todo el mundo y cada año se descubren nuevas especies. Es comprensible que haya muchos tipos de hormigas negras, incluidas la hormiga carpintera, la hormiga de jardín, la hormiga doméstica olorosa y la hormiga del pavimento.

Anatomía de las hormigas negras

La anatomía de una hormiga, que es un insecto, difiere de la anatomía de un mamífero. Los insectos son invertebrados y no tienen columna vertebral. Las hormigas negras tienen un cuerpo segmentado que incluye la cabeza, el tórax y el abdomen.

Usan antenas para detectar vibraciones porque no tienen oídos para escuchar el sonido. Una piel exterior dura, llamada exoesqueleto, proporciona soporte estructural y protege los órganos internos. Las hormigas no tienen pulmones, sino que los orificios que cubren el cuerpo de la hormiga permiten que entre oxígeno y salga el dióxido de carbono.

Alimentación de las hormigas negras

Las hormigas negras son omnívoras y comen otros invertebrados, semillas y néctar. Sin embargo, las hormigas no pueden comer alimentos sólidos. En cambio, usan sus mandíbulas laterales, en forma de tijera, para sujetar su comida y exprimir todos los líquidos.

Las cáscaras exteriores se descartan. Las hormigas negras alimentan a los compañeros de la colonia a través de la trofalaxis, que es un proceso de compartir alimentos líquidos. Las hormigas tienen dos estómagos: uno para la hormiga individual, otro para las compañeras de colonia.

Comportamiento de las hormigas negras

Las hormigas negras son criaturas sociales. Sin embargo, a diferencia de las personas, las hormigas rara vez dependen de la vista y no tienen oídos para escuchar el sonido. Usando señales químicas, contacto físico y vibración, las hormigas transmiten información.

Las colonias pueden variar en tamaño desde unas pocas docenas hasta millones de hormigas. Además de la hormiga reina, las colonias incluyen hormigas obreras y hormigas soldado. Cada hormiga obrera tiene la tarea de un trabajo específico, como recolectar comida, alimentar a los compañeros de colonia o construir. La comunicación es fundamental para garantizar que las hormigas individuales trabajen de manera eficiente por el bien de la colonia.

A pesar de su pequeño tamaño, las hormigas dependen de los órganos internos y externos para realizar sus funciones biológicas necesarias. Entre otras cosas, las hormigas negras deben digerir los alimentos, nutrir y ventilar sus tejidos y recopilar y procesar datos del mundo exterior. Además de unos pocos órganos análogos a los de los humanos, las hormigas poseen algunos órganos que no se parecen a nada dentro del cuerpo humano.

Características de las hormigas negras

Mientras que las hormigas usan un fluido algo análogo a la sangre para nutrir sus tejidos, no está contenido dentro de los vasos como en los vertebrados. Más bien, la “sangre”, técnicamente denominada hemolinfa, fluye libremente por sus cuerpos. Si bien carecen de un corazón adecuado, tienen un órgano de bombeo llamado aorta dorsal que bombea sangre hacia la cabeza, logrando una pequeña corriente.

A diferencia de la sangre, la hemolinfa no transporta oxígeno; por lo tanto, las hormigas, y todos los demás insectos, carecen por completo de pulmones. En cambio, las hormigas respiran a través de un conjunto de tubos llamados tráqueas. El aire entra y sale del sistema traqueal a través de una serie de orificios llamados espiráculos.

Estructura y aguijones

Las hormigas negras se mueven usando músculos, tal como lo hacen los humanos. Sin embargo, como todos los demás insectos, las hormigas carecen de esqueletos internos; en su lugar, utilizan exoesqueletos quitinosos fuertes como apoyo y protección.

Muchas hormigas son capaces de inyectarse o rociar ácido fórmico, y la mayoría lo hace por medio de un aguijón y una glándula venenosa. Al igual que con el resto de los himenópteros, un grupo compuesto principalmente por hormigas, abejas y avispas, estos aguijones son formaciones de puesta de huevos modificadas llamadas ovipositores, que solo las hembras estériles poseen.

Órganos digestivos

Las hormigas negras tienen un sistema digestivo que es muy similar al de los vertebrados: ingieren el alimento por la boca, lo pasan al estómago y finalmente excretan los desechos por el recto. Como muchos otros animales, las hormigas tienen cultivos que se utilizan para almacenar alimentos temporalmente. En el caso de las hormigas, el cultivo almacena alimento para transportarlo de regreso al nido.

Órganos sensoriales y de control

Si bien las hormigas tienen ojos muy diferentes a los de los humanos, realizan la misma función básica y recopilan información visual sobre su entorno. Sin embargo, en lugar de sus ojos, las hormigas dependen en gran medida de sus antenas, que recolectan sustancias químicas y táctiles del medio ambiente.

Esta y otra información viaja como impulsos eléctricos a lo largo de las células nerviosas para llegar al cerebro, que procesa los datos y envía señales de comando al cuerpo.

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